¿Puede el chatbot explicar qué documentación hay que enviar cada trimestre?+
Sí, y es trabajo que deja de repetirse. Usted redacta qué se necesita, en qué formato y por qué canal; el bot lo entrega cuantas veces haga falta, también de noche. Lo que dependa de la situación concreta queda marcado como tal y se deriva.
¿Puede calcular un impuesto o decir cuánto saldrá a pagar?+
No, y no es una limitación técnica sino una decisión. Un importe depende de datos que el bot no ve y de criterios que corresponden al profesional. Lo que sí hace es explicar de qué depende y recoger la consulta para que la respuesta llegue con fundamento.
¿Puede decir si un gasto es deducible?+
Puede explicar el planteamiento general que usted publique. Si un gasto concreto lo es en una situación concreta es criterio profesional, y el bot lo dice sin rodeos en lugar de arriesgar una respuesta. Esa franqueza evita justo la conversación en la que alguien tomó por consejo lo que era una descripción.
¿Puede explicar la facturación electrónica a los clientes?+
Sí, en su planteamiento: que la obligación llega escalonada, que alcanza antes a las sociedades que a quienes tributan como personas físicas, y que la exigencia recae sobre el sistema con el que se factura, no sobre la factura suelta. El calendario que corresponde a un cliente concreto lo confirma la asesoría — el bot no lo fija por su cuenta.
¿Distingue entre autónomos y sociedades?+
Sí, si usted mantiene los textos separados, y merece la pena: las obligaciones y las dudas son distintas. El bot pregunta primero en qué situación está la persona y responde desde el bloque correcto, en lugar de dar una explicación intermedia que no sirve a ninguno de los dos.
¿Sirve para captar clientes nuevos o solo para los que ya están?+
Para ambos, y el trabajo es distinto en cada caso. Con el cliente que ya está, resuelve la consulta repetida. Con quien todavía no lo es, explica cómo trabaja el despacho y recoge la solicitud con el perfil y el contacto — que es justo la información que falta cuando llega un correo de dos líneas.
¿Puede atender durante la campaña, cuando el teléfono no para?+
Es cuando más sentido tiene. Las preguntas de esos días son en buena parte las mismas, y son las que peor encajan en una jornada ya cargada. El bot las contesta desde el contenido que usted mantiene y deja al equipo lo que exige criterio.
¿Puede recordar un plazo a un cliente?+
Puede explicar que existe un plazo y qué depende de él. Lo que no hace es llevar el calendario de nadie ni avisar por su cuenta: no conoce el expediente. Si una consulta llega con urgencia, la marca como tal para que el despacho la vea primero.
¿Se conecta con el programa de contabilidad?+
Por defecto no. Trabaja con el contenido que usted publica y no accede a ningún sistema de gestión ni a datos de clientes. Si en algún momento quisiera una conexión, sería una decisión suya y explícita, no algo que ocurra de serie.
¿Puede el cliente enviar documentos por el chat?+
El chat solo admite texto y no es el canal para eso; el bot no da asesoramiento fiscal. En una solicitud se transmiten la categoría de la consulta, los datos de contacto y un resumen; en una petición de devolución de llamada, el nombre, el teléfono y la hora deseada; en una solicitud de cita, los datos de contacto, el servicio deseado, la fecha deseada y las observaciones; en una derivación a su equipo, el motivo y, si la derivación está activada, los últimos mensajes de la conversación. Además, puede consultar el historial completo de la conversación a través de la API. Así la documentación no acaba repartida entre tres sitios distintos.
¿Qué pasa con el secreto profesional?+
El bot no da asesoramiento fiscal. Si alguien escribe cifras, cuentas o el contenido de una declaración por su cuenta, queda en el historial de la conversación, que se elimina automáticamente a los 30 días, y puede pasar también al resumen de la solicitud, al que no se aplica ese plazo.
¿Es fiable lo que responde, o se inventa cosas?+
Responde a partir del contenido que usted publica, no de conocimiento general sobre fiscalidad. Cuando una pregunta se sale de ese material, lo dice y deriva en lugar de improvisar. Para un despacho es justo al revés de lo que se teme: el riesgo está en la respuesta inventada, y esa es la que no se produce.
¿Puede atender en otra lengua oficial o en inglés?+
Responde en el idioma en que se le escriba, a partir del contenido que usted publique. Si atiende a clientes extranjeros o a sociedades con socios fuera, tener en dos idiomas al menos la explicación de cómo trabaja el despacho cambia bastante el resultado.
¿Dónde se alojan los datos y quién es el encargado?+
Alojamiento exclusivamente en la Unión Europea y el contrato de encargado de tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD se genera al darse de alta. Para un despacho que a su vez es encargado para sus clientes, eso deja la cadena documentada sin gestiones añadidas.
¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?+
Es trabajo de unas horas, no un proyecto informático. Lo que lleva tiempo no es la instalación, sino decidir qué se publica de cada trámite — y ese material suele existir ya, disperso entre correos repetidos y respuestas que se escriben cada trimestre desde cero.
¿Se puede desactivar en momentos concretos?+
Sí, cuando quiera. Tiene sentido si el despacho no admite altas en plena campaña o durante un cierre por vacaciones. Desactivado deja de recoger consultas en lugar de acumularlas sin que nadie las lea.
¿Quién responde de lo que dice el chatbot?+
La asesoría, igual que del resto de su web. Y conviene añadir un matiz propio de este oficio: la responsabilidad por un criterio fiscal no se traslada a una herramienta, motivo por el cual el bot describe procedimientos y nunca emite criterios. Esa separación no es una cautela añadida — es la razón por la que puede publicarse sin riesgo.